Ultimas Noticias

Inicio > Código > Noticias

UN CÓDIGO GLOBAL DE DERECHOS HUMANOS

El desafío de ponerlo en marcha

El desafío de los derechos humanos es ponerlos en marcha. Hambre cero, alfabetización universal, renta garantiza, municipalización de todo poder político, rápida adopción de niños huérfanos, Estados obligados a proteger migrantes y desarticular fuerzas armadas: estas y otras ilusiones se redactaron en pactos internacionales muchas veces, y los organismos que los impulsaron (ONU, OEA, UE) advirtieron el fracaso de la mera voluntad.

El siglo XX declaró derechos de los que nadie disfruta.

No es un secreto que el mundo produce alimentos, medicinas, saber y confort para varios mundos. Se ha investigado muchas veces. Pero la distribución justa de las bondades de la vida está fuera de toda prioridad.

Es preciso que un Código de Derechos Humanos los ponga en marcha en cada uno de los Estados de la ONU, adecuándolo a la singularidad de cada nación.

Con ese horizonte -y con la cooperación de expertos de los organismos mencionados- fue elaborado el Código de modo abierto y universal.

El texto ordena un amplio sistema de solidaridad basado en escuelas públicas como ejes cívicos y políticos de toda sociedad. Las escuelas aseguran nutrición integral, educación psicofísica, salud familiar y asistencia global y gratuitas a las familias, desde el nacimiento de los niños y durante todos los años de la educación primaria y media. Se trata de erradicar por fin la miseria, la indiferencia y la ignorancia vinculando la nutrición con el saber y la perspectiva vital. El mandato bíblico de crecer y multiplicarnos no nos invita a ser más gordos y muchos: implica crecer en la virtud y multiplicar la libertad.

Eso es imposible sin liquidar la miseria: un niño con hambre está por debajo de la libertad. A un hombre humillado por la pobreza, la libertad le da miedo y no ganas. El Código prevé su vigencia con un sistema tenaz de vigilancia: Estados obligados a distribuir recursos, cooperación real para el desarrollo sin discriminación ni reciprocidad, y una protección del medio ambiente que abandone el cinismo insoportable. Hemos llegado a las orillas de la vergüenza imaginando un mundo sin agua potable ni aire respirable.

Naturalmente, el Código es un apego persistente a la paz y la virtud. Desde la I Guerra, el mundo mintió su esfuerzo global contra el sufrimiento y no logramos ser mejores personas.

Un Código que en cada país redistribuya sinceramente todos los recursos y por el cual las naciones prósperas estén obligadas a la virtud solidaria; no sería un mundo raro: es el que nos exige, desde su Exhortación ?Evangelii Gaudium? y con frases como ?cuidar la fragilidad?, el papa argentino, tal vez quien mejor comprende esta tarea colosal: Francisco clama benevolencia, todos los días, a un mundo de sordos.

por Admin

14/05/2015

Conozca el Código de derechos Humanos.